Nuestra iglesia sigue la visión doctrinal de la primitiva
iglesia Cristiana y de las fórmulas trinitarias históricas de la
iglesia occidental. Siendo fiel a las escrituras, toma a la
Biblia como verdadera palabra de Dios, palabra que es autoridad
para la fe y vida del Creyente.

La Iglesia Protestante
Libre
pertenece a la rama reformada, siendo unos de los grandes
mentores de esta reforma Juan Calvino, en Ginebra (Suiza)
y John Knox en Escocia, entre otros. Nuestra iglesia
sostiene los dos sacramentos instituidos por Cristo: el
Bautismo y la
Santa Cena,
tales nos son descritos y explicados en la Biblia, en la
confesión de Fe y en los escritos de Juan Calvino. Los
estándares doctrinales tienen basamentos en la Biblia y
en la Confesión de fe de Westminster con sus catecismos
menor y mayor.
Nuestra posición está centrada en la defensa de las doctrinas
bíblicas y son expresadas a través del sistema teológico
reformado -ya delineado por Juan Calvino y sus seguidores-, que
consideramos el exponente fiel de las Escrituras dado durante el
periodo de la reforma y en nuestros días. La Reforma y su
doctrina fueron fundamentales en la formación de la
Constitución de los Estados Unidos de América y de las
democracias de algunas naciones europeas. Actualmente tenemos
lazos de hermandad con la Iglesia del Señor viviente (OPC)
La I.P.L., es profundamente democrática, y trabaja
incansablemente acompañando las legítimas causas sociales y
morales de preocupación mundial. A través de los años, nuestra
iglesia experimentó un crecimiento lento pero continuo.
El sistema de gobierno de la Iglesia Protestante Libre
es una democracia participativa gobernada por Presbíteros
(ancianos) electos de y para la congregación. La autoridad de
gobierno reside en el cargo que reciben los representantes
electos de la congregación de la iglesia.
La estructura de gobierno se conforma de los siguientes
cuerpos:
Asamblea General:
El cuerpo gobernante más alto, compuesto de un número igual de
laicos y ministros escogidos de los presbiterios.
Sínodos:
Representantes electos de cada presbiterio de una región que
dirigen varios presbiterios.
Presbiterio:
Ancianos y ministros de congregaciones de diferentes iglesias
locales.
Consistorio:
Ministros ordenados y Ancianos, todos electos por la
congregación, que se encargan del trabajo diario en la iglesia
local y supervisa a diáconos, electos para conducir el
ministerio de servicio de la iglesia.